|
Conociendo Nuestros Sacerdotes

Nombre:
Juan Luís Calderón,
OAR
Ordenación: 7/23/94 Augustinian
Recollects Monastery,
Marcilla, NA, Spain
Orden: Order of the Augustinian Recollects
Sección / Área: 16, área #3 NJ North
FDS EMM: Febrero 2002 en Nueva York, Nueva York
¿Dónde naciste?
En Valladolid, España, el 8 de junio de 1969.
¿Nos puedes platicar de tu familia?
Soy el cuarto de 5 hermanos, 2 mujeres y 3
varones. Mis padres estuvieron casados 42 años. Siempre hemos sido
una familia unida. Nuestros padres no ocultaban los problemas
cotidianos y eso, me parece, ha sido una buena “escuela” para sus
hijos.
¿Nos puedes platicar sobre tu llamado a servir a
Dios? ¿Cuánto tiempo tienes como Sacerdote? ¿A que congregación
perteneces?
Como casi todos los niños, deseaba ser policía,
maestro o sacerdote, además de actor. A los 17 años se me habían
pasado las ilusiones de todo lo demás, pero no la de ser sacerdote.
Mis hermanos y yo estudiamos en el Colegio San Agustín, que los
Agustinos Recoletos tienen en mi ciudad. Allí conocí a esos
sacerdotes que vivían en comunidad y me atrajo profundamente su
carácter familiar; nació en mí el llamado a ser religioso y
sacerdote.
Soy agustino recoleto desde 1988 y sacerdote
desde el 23 de julio de 1994.
La Orden de Agustinos Recoletos es la reforma de
los agustinos en el siglo XVI. Como hijos de San Agustín nos
caracterizamos por la vida comunitaria. De hecho nuestro horario
diario reserva mucho tiempo para estar juntos, tanto rezando como
compartiendo en familia. Ese modo tan sencillo y acogedor de ser de
los frailes recoletos es lo que me atrajo más a la hora de decidir
vivir mi vocación sacerdotal dentro de la Orden.
¿Desde cuando y por qué viviste el FDS?
Viví mi FDS en New York, en febrero del 2002,
cuatro meses después de establecerme en USA. En el 2000 vine por vez
primera a Estados Unidos. En Union City, NJ, conocí a Frank y
Migdalia Fernández, los primeros que me hablaron del EMM. Desde
septiembre del 2001 soy el vicedirector del Centro
Guadalupe de pastoral hispana de la Arquidiócesis de Newark.
Yo acepté vivir mi FDS para poder ayudar a las
parejas que vienen al Centro Guadalupe. Me llevé una sorpresa
grandísima al experimentar la riqueza del FDS para mi vida
comunitaria y sacerdotal. Yo deseaba ayudar a los demás con el FDS y
¡el FDS me ayudó a mí! Salí muy entusiasmado y dispuesto a colaborar
con el EMM. Por eso en seguida hice mi FDS Profundo y escribí mis
charlas en sólo una semana (gracias a la paciencia y dedicación de
Andrés y Gina González, que aceptaron el reto de guiar a un
sacerdote ilusionado e impetuoso que deseaba escribir rápido para
poder presentar FDS de inmediato).
¿Nos puedes platicar sobre tu caminar en el EMM?
¿Apostolado(s)?
El EMM es una explosión de cosas buenas dentro de
mi mente y de mi corazón. Me siento muy bendecido de poder caminar
con los encontrados del mundo, más aún cuando el EMM está por encima
de fronteras nacionales y religiosas.
El EMM me ofrece mucho amor y respeto por mi
sacerdocio. No conozco otro movimiento laical que aprecie tanto el
sacerdocio, a la vez que comprende el lado humano del presbítero. He
presentado 22 FDS desde abril del 2003, en mi área del Norte de New
Jersey y en otras partes del país.
Otra parte de mi servicio es coordinar el área
del Norte de New Jersey (Arquidiócesis de Newark y diócesis de
Paterson), que forma parte de la Sección XVI, desde agosto del 2002,
primero con Sergio y Brenda Londoño y ahora con Frank y Migdalia
Fernández. Mi relación con ellos es el mayor regalo que he recibido
del EMM.
¿Lo más significativo en mi vida sacerdotal en
EMM?
Lo que he aprendido en el FDS me ha servido mucho
en el resto de mi apostolado, como profesor de teología, formador de
líderes laicos y predicador de retiros. El EMM me ofrece mucho amor
y deseo de amar. He desarrollado una espiritualidad matrimonial que
me inspira para vivir mi sacerdocio como una relación amorosa con mi
esposa la Iglesia. Todos los que se acercan a mí (y por el Centro
Guadalupe pasan muchos miles de personas cada año) se están
enriqueciendo de mi riqueza como sacerdote encontrado.
Lo más significativo para mí es ver como las
parejas salen el domingo después de su FDS. Me siento feliz de poder
ser parte de esa obra de Dios en ellos, que en sólo 2 días ven que
el matrimonio puede ser algo diferente y maravilloso.
Dos momentos especiales que destaco son la
Convención del 2005 y una noche de comunidad en abril 2006 en
Valladolid (España), donde participé como sacerdote encontrado por
vez primera en mi ciudad natal; allí el EMM es un movimiento muy
fuerte y lleno de ilusión.
¿Algún mensaje para nuestros lectores, y muy en
particular para los que hemos vivido la experiencia del FDS de EMM?
Me siento muy feliz de formar parte del EMM. Mi
vida ha cambiado y ayudo a que cambie la vida de otros. Ojalá que
todas las parejas y sacerdotes del mundo vivan la ilusión que
nosotros vivimos y gocen de sus sacramentos como nosotros
disfrutamos. Mi última palabra es el grito de los latinos en USA:
“!Sí se puede!”. Nosotros podemos cambiar el mundo viviendo el
matrimonio y el sacerdocio al estilo de Jesús.

08/04/2006
|